El juego mental del póker Ver más grande

El juego mental del póker

19,90 €

ISBN: 978-84-941547-0-6

En este libro encontrarás técnicas y estrategias explicadas paso a paso para solucionar problemas como el tilt, el manejo de la varianza, el control emocional, la confianza, el miedo y la motivación.

Según las mesas se van volviendo más duras, es el momento de afrontar estos problemas en serio.

Este es un extracto del primer capítulo del libro:

Pescado del juego mental
Los pescados lo son, en parte, porque creen cosas que no son ver­dad. Juegan partidas en las que tienen desventaja sin darse cuenta. Cuando tienen suerte creen que han jugado bien. Reciben lecciones de juego de otros jugadores y creen que han tenido mala suerte. Piensan que no necesitan trabajar su juego, y si lo piensan, no tie­nen ni idea de por dónde empezar. No entienden qué pueden y qué no pueden controlar, y se les suele escuchar diciendo: “Sabía que saldría un rey” o “Siempre gano con As­Dama”.

Puedes ser un jugador ganador que reconoce las deficiencias de un mal jugador, pero en lo que se refiere a juego mental, no eres muy diferente a ellos.

Aunque seas un jugador sólido, serás un pescado en el juego mental si:

  1. Cambias una estrategia ganadora porque estás en una racha buena o mala.
  2. Nunca reconoces cuando alguien ha jugado bien contra ti y crees que todos contra los que juegas son malos o tienen suerte.
  3. Tratas de ganar todas las manos.
  4. Crees que el resultado de una mano se puede cambiar al gri­tar, rezar o por jugar tu mano favorita.
  5. Te frustras cuando un jugador débil juega mal una mano y le das lecciones sobre su juego.
  6. Crees que cometes un error al perder una mano que has ju­gado correctamente.
  7. Piensas que la solución a una mala racha es parar de jugar o cambiar de nivel.
  8. Lees un libro de póker completo y te crees que ya sabes todo lo que hay en él.
  9. Ves un vídeo de Phil Galfond y crees que puedes destrozar las mesas como él.
  10. Crees que estás gafado o que el resto tiene más suerte que tú.
  11. Crees que se puede leer la mente de los rivales.
  12. Juegas más manos cuando estás ganando/perdiendo.
  13. Juegas menos manos cuando estás ganando/perdiendo.
  14. Juegas mal cuando el nivel de apuestas es tan bajo que no le das importancia.

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